Guía completa
Dos enemigos del escape
La sal. En invierno se echa sal en las carreteras de la provincia y en algunas calles de la ciudad cuando hiela. Esa sal, mezclada con agua, se queda pegada a los bajos y corroe el escape por fuera: bridas, tornillos, soportes y uniones.
La condensación. Al quemar combustible se produce vapor de agua. En trayectos largos sale por la cola sin problema, pero en recorridos cortos con el escape frío se condensa dentro, sobre todo en el silencioso trasero. Por eso muchos coches gotean agua por el tubo las mañanas de invierno. Con el tiempo, esa agua mezclada con compuestos ácidos perfora el silencioso desde dentro.
Tramo a tramo
| Tramo | Fallo frecuente |
|---|---|
| Colector y su junta | Fuga que se oye en frío y desaparece al calentar |
| Flexible | Malla rota, ruido metálico y fuga |
| Catalizador / filtro de partículas | Tienen sus propias páginas |
| Intermedio | Corrosión en uniones y apoyos |
| Silencioso trasero | Perforación por condensación |
| Soportes de goma | Se cuartean con frío y calor y el tubo cuelga |
Reparar o cambiar
Una fisura en un tubo sano se puede soldar. Si al limpiar la zona el metal está fino o con poros, la soldadura no aguanta y lo honrado es cambiar el tramo. Te lo enseñamos con el coche en el elevador antes de decidir.
Con años de sal, bridas y tornillos se agarrotan. A veces hay que cortarlos; en ese caso montamos piezas nuevas.
Un caso de final de invierno
Un compacto de gasolina de unos cuantos años empieza a sonar más grave en marzo, después de un invierno de mucha sal. En el elevador, el silencioso trasero tiene un poro en la parte baja y el soporte de goma del tramo intermedio está partido. Se sustituye el silencioso, se cambia el soporte y el resto del escape, que estaba sano, se queda como está.
Seguridad
Una fuga en la parte delantera del escape puede meter gases en el habitáculo, sobre todo en atascos con las ventanillas cerradas y la calefacción puesta. Si notas olor a gases dentro, no lo dejes pasar.
ITV
Fugas, ruido excesivo o un escape mal sujeto pueden salir como defecto. Además, una fuga antes de la sonda lambda altera las lecturas y puede afectar a la prueba de emisiones.
Para alargar su vida
Si tu uso es urbano, alterna con trayectos largos que sequen el escape por dentro. Lava los bajos al final del invierno para quitar restos de sal. Y vigila los soportes: si se rompen, el escape se mueve y las uniones se agrietan antes.
Furgonetas y coches de campo
Los vehículos que salen a caminos de tierra en los pueblos de alrededor reciben golpes de piedras en el escape. En ellos revisamos especialmente soportes y pantallas térmicas, que con un golpe empiezan a vibrar.
Si el escape suena distinto, pide cita y lo revisamos.