Guía completa
Por qué merece la pena
Ir a la ITV sin revisar el coche funciona muchas veces. Cuando no funciona, el resultado es una mañana perdida, una reparación con prisa y una segunda visita. Con la pre-ITV la idea es sencilla: mirar el coche con la misma lista que usa el inspector unos días antes, para llegar con lo que haga falta ya arreglado.
Lo que más rechaza la inspección
Por lo que vemos en coches que circulan por Valladolid y su provincia, hay defectos que se repiten:
- Alumbrado. Lámparas fundidas, reglaje desviado y faros con el plástico opaco por el sol del verano.
- Frenos. Desequilibrio entre las ruedas de un mismo eje, a menudo por una pinza agarrotada después del invierno.
- Corrosión. La sal de las carreteras en invierno ataca tubos de freno, anclajes y escape. En coches de más de diez años es un clásico.
- Holguras. Rótulas y bieletas cansadas.
- Neumáticos. Dibujo al límite o desgaste irregular.
- Emisiones. En diésel, opacidad alta; en gasolina, valores fuera de rango por una sonda o un catalizador.
Cómo lo hacemos
Primero lo que se ve: luces, intermitentes, claxon, cinturones, limpiaparabrisas, cristales y testigos del cuadro. Luego el elevador: holguras con palanca, fugas, estado de tubos y latiguillos, corrosión, sujeciones del escape. Si hay algún testigo encendido, conectamos el equipo de diagnosis para saber qué hay detrás.
Te damos una lista ordenada por gravedad y el presupuesto de cada punto. Tú decides qué se arregla.
Coches que vienen del pueblo
Muchos coches del alfoz y de la provincia pasan buena parte del año por caminos y carreteras secundarias. Ahí sufren más los bajos, los guardapolvos de las transmisiones y los soportes del escape, y el polvo se acumula en faros y pilotos. Si es tu caso, dínoslo y lo miramos con más detalle.
Si ya te la han rechazado
Tráenos la hoja de la estación. Arreglamos esos defectos y, de paso, revisamos que no haya otro a punto de fallar.
Consejos para el día de la inspección
Lleva la documentación en regla. Si tu coche es diésel, mejor llegar con el motor caliente, después de unos kilómetros por la ronda o la autovía: la prueba de opacidad suele salir mejor que con el motor frío recién arrancado. Y comprueba que no tengas ningún testigo encendido.
Furgonetas y vehículos de trabajo
En los polígonos de Argales, San Cristóbal o La Mora hay muchas furgonetas que trabajan cargadas a diario. En ellas revisamos con más atención la suspensión trasera, los frenos del eje cargado y la sujeción de cualquier elemento añadido, que debe estar legalizado.
Si tu ITV está cerca, llama al 641 161 771 y buscamos hueco antes.