Guía completa

Primero, saber qué dirección llevas

Muchos coches recientes llevan dirección eléctrica, sin líquido. Si el tuyo es algo más antiguo, o es una furgoneta o un todoterreno, probablemente tenga dirección hidráulica: un depósito en el vano motor, una bomba, tubos y una cremallera con pistón hidráulico. En ese caso el líquido importa, y mucho.

El frío lo delata

Valladolid tiene inviernos en los que el termómetro baja de cero muchas noches. Un líquido de dirección nuevo mantiene su fluidez con frío; uno viejo y degradado se espesa, y el volante pesa los primeros minutos de la mañana hasta que se templa. A veces la bomba se queja con un zumbido al maniobrar para salir del garaje.

Si notas que la dirección va más dura en frío que en caliente, revisar el líquido es lo primero.

Fugas

Con el tiempo, las uniones de goma se resecan y las abrazaderas pierden apriete. Los cambios de temperatura entre invierno y verano aceleran el proceso. Revisamos:

  • El depósito y su tapa.
  • Los tubos de alta y baja presión, y sus uniones.
  • La bomba y su retén.
  • Los fuelles de la cremallera: si hay líquido dentro, los retenes internos pierden.

Una fuga se repara antes de cambiar el líquido; si no, el nuevo se irá por el mismo sitio.

Cambiarlo bien

Usamos el fluido que indica el fabricante, porque los hay de varios tipos y no se mezclan. Vaciamos el depósito y la mayor cantidad posible del circuito, llenamos y purgamos girando el volante de lado a lado sin forzar los topes. Después comprobamos el nivel en caliente y el tacto del volante.

Para cuidar la bomba

No mantengas el volante girado a tope con el coche parado: es el momento de máxima presión. Y si el nivel baja, no lo rellenes una y otra vez sin buscar el motivo: la bomba trabaja con aire y se desgasta.

Furgonetas y coches de trabajo

En furgonetas que maniobran todo el día en repartos por el centro, la dirección hidráulica trabaja mucho más que en un turismo. En ellas conviene revisar el líquido en cada mantenimiento.

Qué color debe tener

Según el tipo, el líquido nuevo suele ser rojo, verde o ámbar y transparente. Si en el depósito lo ves oscuro, turbio o con olor a quemado, está degradado. Si tiene espuma, hay aire en el circuito, normalmente porque el nivel ha bajado. En los tres casos, conviene revisarlo.

Cuándo cambiarlo

Muchos fabricantes no fijan un plazo cerrado para este líquido. Lo razonable es mirarlo en cada revisión y renovarlo cuando está degradado o cuando la dirección empieza a dar síntomas en frío.

Un aviso para la ITV

Una fuga visible de líquido de dirección puede salir como defecto en la inspección.

Si tu dirección pesa más en frío, pide cita y la revisamos.