Guía completa
Tres sistemas distintos
Antes de nada, conviene saber qué dirección lleva tu coche, porque cada una falla de una manera.
Hidráulica. Una bomba movida por el motor impulsa líquido a presión. Sus fallos típicos son fugas, ruido de la bomba y una dirección más dura cuando el líquido envejece. En invierno, con el líquido frío y espeso, los primeros minutos puede notarse más.
Electrohidráulica. La bomba la mueve un motor eléctrico. Puede fallar la bomba, el motor o su alimentación.
Eléctrica. Un motor eléctrico en la columna o en la cremallera ayuda al giro. Si falla, suele encender un testigo y la asistencia desaparece o funciona a ratos. Una batería en mal estado o una caída de tensión pueden provocarlo, así que la diagnosis electrónica es imprescindible.
Holguras
Si al pasar por el adoquinado de algunas calles del centro o por los badenes de tu barrio notas un golpeteo en el volante, probablemente hay una holgura. Puede estar en la rótula de dirección, en la rótula axial que va dentro del fuelle de la cremallera o en los soportes de la cremallera. Con el coche en el elevador y moviendo las ruedas a mano se localiza.
Revisamos también los fuelles de goma. El frío intenso los reseca y los agrieta; por una grieta entra polvo y agua, y el interior de la cremallera sufre.
Volante torcido
Si el volante no queda recto cuando el coche va recto, o el coche tira hacia un lado en la autovía, la geometría está desviada. Puede ser por un golpe contra un bordillo o por una pieza con holgura. Después de cualquier reparación de dirección comprobamos la alineación.
Cómo trabajamos
Primero prueba de giro en parado y en marcha. Después elevador y holguras. En direcciones eléctricas, lectura de la centralita y comprobación del sensor de ángulo de giro. Con todo eso te decimos qué falla y qué opciones hay.
Tras reparar, alineamos y, si el coche lo pide, calibramos el sensor de ángulo para que el control de estabilidad y las ayudas a la conducción funcionen bien.
El líquido, en las hidráulicas
En direcciones hidráulicas, un líquido viejo se espesa más con el frío y hace que el volante pese los primeros minutos de las mañanas de invierno. Si además el nivel baja, la bomba empieza a zumbar. Revisar el líquido y renovarlo cuando está degradado alarga la vida de la bomba y de la cremallera.
Consejos
No mantengas el volante girado a tope con el coche parado: es el momento de más esfuerzo para la bomba o el motor eléctrico. Y si la dirección se endurece de repente, no fuerces: tráelo.
La dirección en la ITV
Las holguras de dirección son motivo de defecto en la inspección. Si te toca pronto y notas algo, conviene revisarlo antes.
Si tu dirección se ha endurecido o hace ruido, pide cita y la revisamos.