Guía completa

Lo que castiga la suspensión aquí

Valladolid tiene buen asfalto en las grandes avenidas, pero también badenes en casi todos los barrios residenciales, tapas de registro hundidas y, después de cada invierno, baches que aparecen en las calzadas por el hielo. Si además el coche sale a los pueblos del alfoz o a caminos agrícolas, la suspensión trabaja todavía más.

La sal que se echa en las carreteras de la provincia durante el invierno añade corrosión a muelles, brazos y anclajes.

Ruidos y su origen probable

RuidoPieza que solemos encontrar
Golpe seco al pasar un badén despacioBieleta de la barra estabilizadora
Crujido al girar con el coche paradoCopela del amortiguador o rótula
Golpe al frenarSilentblock del brazo o rótula
Chirrido de goma en fríoCasquillos de la estabilizadora resecos
Ruido metálico y coche inclinadoMuelle partido

Es una guía, no un diagnóstico. Por eso empezamos con un recorrido de prueba y después subimos el coche.

Comprobación en el elevador

Con palanca y con las ruedas en el aire comprobamos holguras en cada articulación. Revisamos los guardapolvos de las rótulas, el estado de los silentblocks, los muelles (sobre todo la última espira, donde suelen partirse) y las copelas superiores.

Qué cambiamos

Lo que está mal. Si una bieleta tiene holgura y la otra no, cambiamos una. Muelles y amortiguadores, en cambio, se cambian siempre por parejas en el mismo eje para que el coche se comporte igual a ambos lados.

En algunos coches, la rótula o el silentblock vienen integrados en el brazo y compensa cambiar el brazo entero. Te lo explicamos con el coche delante.

Tornillería y corrosión

Con años de sal invernal, algunos tornillos de suspensión salen con dificultad o hay que cortarlos. Si es así, montamos tornillería nueva. Te avisamos antes si prevemos que puede alargar el trabajo.

Alineación y prueba

Cualquier cambio que afecte a la geometría termina con alineación. Y repetimos el recorrido inicial para confirmar que el ruido ha desaparecido.

Un caso típico tras el invierno

Un utilitario con unos cuantos inviernos encima empieza en marzo a dar un golpe seco en los badenes de su barrio. El dueño piensa en los amortiguadores. En el elevador, los amortiguadores están bien; lo que tiene holgura son las dos bieletas de la estabilizadora, con los guardapolvos rotos y la rótula interior seca. Se cambian las bieletas y el ruido desaparece. Una reparación corta para un ruido que parecía grave.

Antes de la ITV

Las holguras de suspensión son de los defectos más habituales en la inspección. Si te toca pronto, conviene revisarla con margen.

Si tu coche golpea o cruje, cuéntanos cuándo pasa y te damos cita.