Guía completa
Una vibración que aparece en la autovía
En Valladolid se hacen muchos kilómetros por autovía, y es ahí donde se nota una rueda desequilibrada. En la ciudad, a 50 km/h, casi no se percibe. En la A-62 hacia Palencia o en la A-6, a partir de 90 o 100 km/h, el volante empieza a temblar; a veces se calma al subir más de velocidad y vuelve al bajar.
Si vibra el volante, el problema suele estar delante. Si vibra el asiento o el suelo, detrás.
Por qué se desequilibra
- Se pierde un contrapeso. Los adhesivos se despegan, sobre todo con los cambios bruscos de temperatura entre invierno y verano y con los lavados a presión.
- Golpes. Un bache de los que aparecen tras las heladas o un bordillo puede mover un contrapeso o deformar la llanta.
- Desgaste del neumático. Con los kilómetros, la goma no se gasta de forma perfectamente uniforme.
- Barro. Si el coche sale a caminos del campo, el barro seco dentro de la llanta desequilibra la rueda.
El trabajo
Desmontamos cada rueda, retiramos los contrapesos viejos, limpiamos la llanta y la montamos en la equilibradora, que indica dónde y cuánto peso añadir. En llantas de aleación usamos contrapesos adhesivos por la cara interior para no marcar el frontal.
Mientras gira, observamos si la llanta o el neumático tienen algún salto. Si lo hay, te lo enseñamos: el equilibrado no corrige una llanta doblada.
Si después sigue vibrando
Revisamos otras causas: llanta deformada, neumático con una rotura interna, transmisiones o juntas homocinéticas, rodamientos y discos de freno con espesor irregular (que vibran sobre todo al frenar). No damos el trabajo por terminado hasta probar a la velocidad a la que vibraba.
Ruedas de invierno y de verano
Quien cambia de juego de ruedas según la temporada, por ejemplo con neumáticos de invierno para subir a la sierra o a la montaña palentina, debería equilibrar cada juego al montarlo si ha pasado tiempo almacenado o ha recibido algún golpe. Al guardarlas, mejor limpias, en un lugar seco y protegidas del sol.
Furgonetas cargadas
En furgonetas que trabajan con mucho peso, un desequilibrio se nota menos en el volante pero desgasta igual neumáticos, rodamientos y suspensión. En ellas conviene revisar el equilibrado cada vez que se rotan o se cambian ruedas.
No confundir con la alineación
El equilibrado evita la vibración. La alineación corrige los ángulos de las ruedas: si el coche tira hacia un lado o gasta los neumáticos por un borde, lo que necesita es alineación. A veces hacen falta las dos cosas.
Al cambiar neumáticos
Siempre equilibramos al montar neumáticos nuevos. Y si haces viajes largos con frecuencia, una comprobación antes del verano te ahorra kilómetros incómodos.
Si el volante te tiembla en la autovía, pide cita y lo resolvemos en poco tiempo.